La Evaluación Sensorial es una disciplina científica que mide, analiza, cuantifica e interpreta las características de los productos por medio de los sentidos.
En la evaluación sensorial las observaciones se recopilan deforma ordenada y sistemática a través de una serie de pruebas planeadas para llegar a los objetivos específicos.
Las pruebas sensoriales suelen clasificarse, para agruparlas, el criterio más útil es considerar el tipo de información que proporcionan.
Tomando como base ese criterio, las pruebas sensoriales se agrupan en:
Pruebas de preferencia y aceptación
Estas pruebas nos ayudan a saber si la fragancia es de su agrado o no
La mayor parte de los compuestos que se utilizan para elaborar una fragancia contienen aceites esenciales que se deterioran por exposición al aire y pueden provocar reacciones que ocasionan cambio de color u olor, este fenómeno se conoce con el nombre de oxidación, provocada por la presencia de oxígeno.
Muchos de estos productos son los terpenos que suelen estar presentes en los aceites de semillas, coníferas y cítricos.
Existe un cierto número de productos llamados antioxidantes, que suelen añadirse a los aceites cítricos, a ciertos compuestos o al producto final para prolongar su vida en almacén.
Hay un cierto número de materiales de la perfumería que pierden mucho color por causa de los rayos ultravioleta. Algunos ejemplos son la vainilla, los almizcles, el aceite de bergamota y el aceite de comino.
Es por eso que es muy importante proteger la fragancia de los efectos de la luz directa en envases perfectamente cerrados y alejados de la ella.
El calor es una forma de energía que afecta y puede provocar reacciones químicas en la fragancia.
Por lo tanto, la vida de un producto puede quedar considerablemente reducida por la exposición a altas temperaturas.
El deterioro del olor y la decoloración o coloración se desarrollarán mucho más rápido bajo estas condiciones.
Algunos productos son fabricados a temperaturas relativamente altas y por lo tanto, los perfumistas han de tener esto en cuenta a la hora de formular sus fragancias.
Muchas de las bases de productos con los que el perfumista han de trabajar pueden ser bien ácidas o alcalinas y hay ciertos materiales que tienden a ser inestables bajo estas condiciones.
La manera más habitual de expresar el grado de acidez o alcalinidad es por medio del valor de pH. Se trata de una escala numérica del 1 al 14 en la que el pH 1 es el más ácido y el pH 14 es el más alcalino. Se dice que un producto de pH 7 es neutro.